Constantinos Stavrou empezó su carrera en el lado más práctico del sector eléctrico. Tras trabajar a pie de obra como electricista, pasó a ocupar el puesto de ingeniero jefe en una empresa de instalaciones eléctricas. La mayor parte de su experiencia inicial se centró en instalaciones eléctricas convencionales.
Hoy es product owner en Roomio, una empresa tecnológica de Chipre especializada en la automatización de habitaciones de hotel y en sistemas de gestión de habitaciones. Sin embargo, su camino hacia la automatización de edificios comenzó con un gran proyecto de villas vacacionales en Protaras, Chipre.
De la electricidad convencional a KNX
Stavrou trabajaba allí como ingeniero jefe y seguía muy implicado en la instalación cuando se encontró con KNX por primera vez.
«Lo que me llamó la atención fue lo diferente que era el enfoque», recuerda. «Veía las ventajas en el cableado, en la implementación y, al final, en lo que podíamos ofrecer al cliente».
Y, sobre todo, el proyecto le descubrió una faceta del sector eléctrico que hasta entonces no había explorado.
«Me di cuenta de que las instalaciones eléctricas no tenían por qué limitarse a la forma tradicional de hacer las cosas. Había otra capa en el sector que combinaba ingeniería eléctrica, automatización y tecnología, y quería entenderla.
»Ese proyecto fue realmente el momento en que KNX pasó de ser algo que me había encontrado en una obra a algo a lo que quería dedicarme profesionalmente».
Del curso de formación a un proyecto real
Ese interés pronto se convirtió en un reto mucho más inmediato.
Menos de un mes después de terminar su curso básico de KNX, Stavrou asumió la responsabilidad de su primera instalación KNX: una vivienda unifamiliar moderna con iluminación DALI, control automático de persianas y control del agua caliente sanitaria.
Visto ahora, dice, puede que el proyecto no suene extraordinario. En aquel momento, casi sin experiencia práctica con KNX, se sentía muy distinto.
«De repente ya no era un ejercicio de un curso. Era una casa real, un cliente real, y yo era el responsable de entregar un sistema que funcionara».
El paso de la formación a responsabilizarse de un proyecto real trajo dudas comprensibles.
«Recuerdo mirar algunos de los requisitos y pensar: “¿DALI? ¿En qué me he metido exactamente?”», cuenta entre risas.
«Sin duda hubo momentos en los que me pregunté si estaba preparado o si era lo bastante bueno para hacerlo. Pero esa incertidumbre también fue parte de lo que me impulsó. Tenía que aprender, resolver problemas y confiar en lo que había aprendido».
El proyecto salió bien y, lo más importante para Stavrou en esa etapa de su carrera, entregó un sistema que funcionaba.
«Si hoy pudiera volver atrás con la experiencia que tengo ahora, por supuesto haría muchas cosas de otra manera», afirma. «Pero creo que eso es bueno. Demuestra lo mucho que se aprende con cada proyecto».
Un botón, un ambiente
El momento que se le quedó grabado a Stavrou no llegó durante la programación ni la puesta en marcha, sino en la entrega final.
Sentado junto al propietario, empezó a ajustar las escenas y a adaptar el sistema a la forma en que el cliente quería vivir en su casa.
«Para mí, en segundo plano podía estar pasando mucho a nivel técnico, pero para el cliente era maravillosamente sencillo: un botón, un ambiente».
Ese contraste entre la complejidad técnica entre bastidores y la sencillez para quien utiliza el sistema cambió la forma en que Stavrou veía su trabajo.
«Ver su reacción y su satisfacción hizo que todo encajara», explica. «Me di cuenta de que la tecnología en sí era solo una parte de la historia. Lo que realmente importaba era usar esa tecnología para crear algo intuitivo para la persona que vive allí.
»Fue entonces cuando supe que estaba en el camino correcto».
De la integración al desarrollo de producto
Tras completar aquel primer proyecto, Stavrou buscó activamente oportunidades para trabajar más a fondo con KNX. Finalmente se incorporó a una empresa integradora de sistemas, donde empezó a profundizar en sus conocimientos y su experiencia en automatización de edificios.
Cada proyecto se convirtió en una oportunidad para aprender.
«Trabajé duro. Probablemente más de lo necesario a veces, pero en realidad nunca intentaba demostrar mis capacidades a nadie más. Intentaba demostrármelas a mí mismo. Cada proyecto era una oportunidad para aprender algo nuevo y entender la tecnología más a fondo».
Esa trayectoria le llevó finalmente a Roomio, donde ha pasado de integrar tecnología KNX en proyectos a ayudar a desarrollar los propios productos.
Como product owner en una empresa miembro de KNX, Stavrou participa ahora en la definición de requisitos y ayuda a dar forma a cómo deben funcionar los nuevos dispositivos KNX antes de que esas ideas se lleven al hardware y al firmware.
«Para alguien que empezó en el lado de la instalación, es algo muy especial», afirma. «He pasado de instalar sistemas eléctricos a programar sistemas KNX y, ahora, a participar en la creación de los productos KNX que otros profesionales instalan e integran.
»Para mí, es un sueño que ha ido evolucionando junto con mi carrera».
La experiencia empieza en algún sitio
Casi una década después de su primera instalación KNX, Stavrou recuerda con claridad lo intimidante que le pareció la tecnología al principio.
Cree que es una experiencia que reconocerán muchos electricistas que vienen del trabajo eléctrico convencional.
«Sé exactamente lo que se siente al ver KNX por primera vez. Puede parecer complicado y desconocido, sobre todo si vienes de la electricidad convencional. Yo sentí exactamente lo mismo.
»Pero no hace falta entenderlo todo el primer día. Haz la formación, experimenta, equivócate, pregunta y date la oportunidad de aprender».
Con la automatización de edificios desempeñando un papel cada vez más importante tanto en edificios comerciales como en viviendas, Stavrou cree que estas competencias serán cada vez más valiosas para los profesionales eléctricos.
Para él, dar ese primer paso acabó cambiando el rumbo de su carrera.
«Así que no dejes que el hecho de que algo sea desconocido te convenza de que no es para ti», dice. «Ninguno de nosotros empezó con experiencia.
»La experiencia se consigue empezando».
Este artículo se ha traducido del original en inglés con asistencia de IA y ha sido revisado por el equipo de KNX.